sábado, 14 de febrero de 2009

Trekking

Cargaba preciosa compañía, no pesaba era un amor distinto en cierta manera. Aunque ya no podía definir o ver con claridad lo que era el amor.
Nunca decidió estar enamorado, sólo lo sentía, así pues, tiene amores de todos las formas. Los tiene y son de él, nadie se los va a sacar. Este viaje que ha emprendido tiene en el horizonte nuevos tipos del tesoro para él más preciado.
Dejó atrás, hace años, algo que lo come por dentro, sólo se dejó arrastar y llevar cómodamente por la tranquilidad y la seguridad de la vida que le tocó. No luchó contra ella, total sabía que lo que deseaba y quería, era imposible y no iba a romper lo poco sano que conoció en su vida. Sabía de antemano que era el fracaso, la "crónica de una muerte anunciada".
A veces miraba atrás, pensaba en lo que dejó y que nunca nadie supo ni sabrá.
Volvía su vista al frente y seguía, caminando, avanzando, dando pasos al futuro, que ésta vez había decidido que fuera incierto.
En los últimos años, se sintió inquieto como nunca, con su pasado caminando en sus narices y él sin poder hacer nada, sólo caminar e imaginar el futuro, pensar en el principio, arrepentirse, lastimarse otra vez y seguir, siempre seguir.
El pasado tentaba al presente con un futuro hermoso. Sólo en su cabeza podían ocurrírsele cosas tan estúpidas.
No se daba cuenta últimamente de nada en absoluto, no daba pie con bola, erraba y equivocaba a menudo. Se preocupó y decidió corregir un poco el rumbo tomado.
Se dió cuenta que la vida y el conocimiento son caminos de ida, no podía volver atrás.
De alguna forma lo que pensaba, lo obligaba a reflexionar más y más. No encontraba solución y la pedía a silencios desgarradores. Parecía que por momentos tenía vendados los ojos. No se orientaba bien y recurrió a consejos equivocados pero estimulantes, conoció nuevos caminos pero no inciertos como el de él. Supo cuál era su fin y eligió alejarse.
Pero el principio de todo, siempre estaba ahí por más que lo quería dejar atrás más presente lo tenía, lo atría naturalmente, pensó matematicamente y descubrió que no era recíproco.
Igual si ese pasado se olvidaba, no iba a tener sentido lo construido, tal vez sí, pero no el mismo.
Siempre concluyendo igual, ¿Cómo teniendo un presente armonioso, podía añorar ese pasado cada vez más presente?
Estaba decidido a caminar lejos y esta vez sabía o quería creer que era la solución.

2 comentarios:

Diego González dijo...

Chan! Que texto tan extraño... ta bueno, pero bastante confuso :S

Vico dijo...

un poquito entreverado el texto, pero con una líneas muy lindas!

capaz que un poco de orden haría que pudiera comprenderlo mejor...

saludos Leo! ah feliz día...