viernes, 22 de junio de 2012

Legalización de la marihuana

Sobre la legalización de la marihuana.
Me acuerdo que más o menos al año de llegar a Canadá, unos amigos que habíamos hecho a propósito de la venta de un auto nos introdujeron a mi esposa (hoy ex-esposa) y a mí en el tema del consumo de la marihuana. Según ellos fumar esa droga les había hecho ver y sentir de una manera alegre pero también estaban conscientes del hecho pero no se podían controlar, más o menos como cuando estás borracho, te das cuenta pero no te puedes controlar del todo y menos controlas la situación y luego otras personas de más alta moral que tú, te dicen que si no sabes tomar no tomes. La pregunta se impone sola, ¿Quién, no se ha pasado de copas hasta quedar bien borracho? Bueno, son cosas diferentes con el asunto de la marihuana, pero no tanto.
En mis casi 39 años, algún litro de vino tinto he tomado, hoy en día no tomo una gota casi, comparado con lo que llegué a tomar antes. No fuí un borracho de bares pero con mi ex compartíamos el gusto por el vino acompañado de pasta y de otras comidas, y que buenas siestas que hacía!
Para ciertas y no pocas personas este tipo de conductas está prohibido, porque la relación que se entabla entre la bebida y ellos es insana, pierden fácil el control, el abuso es constante y es normal que esta conducta interfiera en asuntos importantes de la vida cotidiana como el trabajo, la familia, relaciones personales, etc.
Este tipo de conductas relativas al consumo excesivo de alcohol, conforman una enfermedad que tiene un nombre y que se llama alcoholismo.
Ahora bien, no todas las personas que consumen alcohol son alcohólicas, es decir que no sufren esta enfermedad. El consumo de alcohol en la historia de la humanidad data de milenios, es parte cultural importante y dependiendo del tipo de alcohol y la situación social donde se ingiera este nos ubica en diferentes niveles del escalafón social. Digamos que, no es lo mismo tomar Jack Daniel`s que Espinillar ancap, e ingerirlo en nuestras casas o una fiesta o solitariamente en un bar dónde no conocemos a nadie. Cada cultura y país tiene su tipo de alcohol bebible que los representa, incluso algunos de ellos son sinónimos representativos de esa cultura como el caso del Vodka, Sake, Cognac, Whiskey, etc.
Desde hace muchos años proceso de fabricación, distribución y venta de alcohol tiene un marco regulatorio legal que depende de cada país. Esto es así porque es una bebida que ingerida en cantidades excesivas para el organismo, produce efectos nocivos para el que la bebe y el resto de los presentes. Tanto es así que en 1935 el 10 de junio se crea Alcohólicos Anónimos y que sigue vigente hasta el día de hoy en su lucha contra la enfermedad que es el alcoholismo y las nocivas ramificaciones que ésta tiene.
De igual manera pasa con el tabaco, se consume desde tiempos inmemoriales, y la industria ha logrado que éste sea más adictivo gracias a la cantidad de químicos agregados, creando más adicción y elevando el número de pacientes enfermos de cáncer y de otros males respiratorios y pulmonares.
Es evidente que la marihuana tiene efectos dañinos para la salud, pero no más que el alcohol y el tabaco, no sé a ciencia cierta cuántas personas hoy fuman más marihuana que las que son alcóholicas o las que sufren de tabaquismo, lo cierto es que existe un mercado ilegal, un tráfico ilegal y un enriquecimiento ilegal de personas que lo hacen a cuestas de las debilidades ajenas.
Me parece lógico pensar que muchas personas utilizarán drogas, a pesar de ser una droga ilícita, el ser humano hace muchas cosas ilícitas y la de fumar marihuana le da placer.
No veo una lógica para que esta droga y otras no sean legalizadas y puestas en un mercado de duras normas, siendo que la puerta de entrada a las drogas son el alcohol y el tabaco, sumados al ocio y al desinterés.
Obvio es que hay que trabajar más en educación y prevención, pero si cerramos los ojos y le tememos a las realidades, a duras penas enfrentaremos un futuro más demandante y menos misericordioso.
La legalización no es la panacea, es sólo una de las soluciones, también existen países dónde la gente consume más marihuana que en Uruguay y tienen mejores estándares de vida y de nivel educativo, pero eso no es todo en la vida de un país.
Yo estoy a favor de la legalización y hoy como padre, (aunque lejos de mis hijos por elección) debo asumir el reto que significa educarlos y estar al día de cada acontecimiento para juntos buscar la solución a nuestro problemas.
De ninguna manera apoyo las visiones catastróficas de nada, siempre apuntando al ideal y trabajando para alcanzarlo.